Parar y volver a ser

En nuestro día a día nos dejamos llevar por el hacer, nos empeñamos en estar ocupados en todo momento, parece que es lo correcto, casi lo obligado. Metidos en este “efecto túnel”, acabamos perdiendo la percepción de todo lo que nos rodea y, lo que es aún peor, perdemos el control de nuestra propia vida.

Así llevaba yo unos meses, volcado en el trabajo (el hacer) y dejándome de lado a mí mismo (el ser)… hasta el pasado domingo, que recordé la frase que me dijo una de esas personas especiales con las que te cruzas en la vida: “parar y volver a ser”. Apenas cinco palabras llenas de contenido, llenas de significado, porque no hace falta más que detenerse para que, de pronto, todo tu alrededor cobre vida.

Una espectacular toma de consciencia tan fácil cómo necesaria para nuestro bienestar. Una manera de volver a conectar con nuestra vida y valorar todo lo que tenemos.

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